miércoles, 26 de noviembre de 2014

Escrito por: Mamá.


Me atrevería a decir que para casi todas las personas es un sueño querer conocer Disney, sea Disneyland (Anaheim) o DisneyWorld (Orlando) y nosotros no éramos la excepción, aunque ya Papá y Mamá habíamos conocido siendo jóvenes cada uno por separado con su familia y después ya casados celebrando ahí nuestra luna de miel, así como también nuestro primer aniversario de bodas; pero esta vez era algo especial, una ilusión nueva ya que integrábamos por primera vez a nuestro pequeño al gran sueño de conocer Disney en familia.

Podemos mencionar que lo primero que le pusimos desde bebé tanto en televisión como en el iPad a nuestro pequeño fueron vídeos de la famosa "Casa de Mickey Mouse", con la intención de querer "entrenarlo" para que una vez llegando al Mundo de Fantasía todo se le hiciera familiar.

Y así empezó el sueño, ya estando en el Aeropuerto, con las horas de anticipación debidas como todo vuelo internacional y previendo que hariamos vuelo con un niño por primera vez, su pediatra (doctor) nos recomendó darle al pequeño 2 medicamentos para "aligerar" el recorrido, uno fue DRAMAMINE (infantil) para prevenir mareos, y el otro fue CLARITYNE (infantil) para las vías respiratorias, y es que nuestro pequeño empezaba con síntomas de gripe.

Tuvimos un vuelo muy bueno, el viajerito se comportó a la altura, durmió por momentos, comió, tomó su leche y en otros se entretuvo con el iPad (en apenas 4 horas aproximadamente que dura el vuelo Mexico-Los Angeles), no cabe duda que lo viajero lo trae en la  sangre.

Llegando a Los Ángeles, CA rentamos un auto, ya que en algunos casos es más cómodo sobretodo si se viaja con niños, ya saben, cargar con pañalera, maletas, carreola, etc.. Ya listos y después de un rápido pase por migración, y nos dirigimos enseguida al Hotel Holiday Inn & Suites Anaheim, el cual que teníamos reservado, por la cercanía de los parques, nuestro interés siempre es buscar hospedaje bien ubicado o cercano a lo que tenemos planeado visitar, ya que siempre preferimos caminar, y de esta manera cuando llegamos de vuelta, la intención es descansar para poder tener toda la pila cargada para el siguiente día.

Y así el día llegó, bien tempranito estábamos listos para empezar el sueño de visitar por primera vez en familia, "Disneyland", seguramente estábamos más emocionados Papá y Mamá que el propio viajerito siendo su primera vez, y es que entrar en ese mundo de fantasía siempre es fascinante, empezar a elegir los juegos que queríamos que él disfrutara, nos toco poder entrar a un teatro donde presentan distintas caricaturas con títeres TAN reales que te sientes dentro de la televisión,sentirnos parte de la tan conocida "Casa de Mickey Mouse" o como todos unos piratas con "Jake y los Piratas de Nunca Jamás", luego hacer las famosas filas para las fotos con cada uno de los personajes de Disney, donde el momento estelar fue cuando después de la larga espera el pequeño pudo abrazar y ver de cerquita a sus favoritos: Mickey y Minnie Mouse, ver su carita de emoción fue sin duda un regalo para nuestro corazón como Padres.

Para cerrar con broche de oro nada mejor que ver el desfile lleno de todos los personajes de Disney, escuchar música increíble, bailes con coordinación casi perfecta y ver los maravillosos fuegos artificiales; sentirnos niños y observarlo a él disfrutar y sorprenderse por cada diminuta cosa nos hizo vivir la experiencia al máximo y como si fuera la primera vez también para nosotros.

Hoy que nuestro viajerito está por cumplir 4 años estamos deseosos por volver a ir, pero esta vez a DisneyWorld, en Orlando, Florida. Estamos seguros que ahora podrá disfrutar muchísimas más cosas, mucho mas en grande (como el propio parque y castillo) y seguro quedarán más recuerdos en su memoria...compartidas con las nuestras. 

Publicado por Viaje de Tres On 11:20 Deja un comentario

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