lunes, 6 de julio de 2015

Bien dicen que no es lo mismo ver fotos y vídeos a ver las cosas por uno mismo, y eso nos pasó con este lugar tan espectacular, por más imágenes que ya habíamos visto en internet nada se comparó con el momento de estar ahí. Desde que llegamos nos invadió el nerviosismo ya que la guía al bajarse del auto comenzó a ponerse doble guantes, gorro, bufanda, chamarra tras chamarra, y es que nos aseguraba que ahí adentro estaba literal todo "congelado".
Nos dispusimos a caminar hasta llegar a la entrada, que hay que decir que está bastante calientita; ahí se encuentra la taquilla y la tienda de souvenirs. Una vez con nuestros gafetes puestos en el cuello, una simpática guía nos mostraba el camino, la cual a su vez intentaba con su mayor esfuerzo hablarnos en español, y no es por nada pero que bien se siente que alguien con un distinto idioma natal haga la lucha por hablar tu idioma, yo por mi parte lo agradezco infinitamente con el corazón. Para iniciar nos explicaba la historia y la idea de construirlo año tras año en temporada de Invierno, y es que es solo en estas fechas cuando el Hotel de Hielo se construye y derrumba cada año, siempre con una temática distinta.

Es indescriptible lo que se siente cuando llegas de frente al Hotel, y entonces las fotos que habíamos visto se volvieron reales ante nuestros ojos, ni que decir de la emoción de nuestro viajerito, no creía al ver esa inmensa construcción completamente hecha de hielo, está tan perfectamente construido todo que no terminábamos de creer hasta que poco a poco fuimos entrando, mirando y tocando cada sección y cada habitación.

El hotel como cualquier otro, cuenta con distintos tamaños de habitaciones, y lo mejor de todo es que cada una tiene un tema distinto de decoración, desde la cama, las paredes, sillas, sofás, todo construido con hielo, es una maravilla. Nuestro pequeño corría de un lado a otro y hasta pudo subirse y acostarse en varias camas, dejándonos saber que él quería dormir en una de ésas habitaciones esa noche, y aunque suene a locura, la realidad es que si se puede hacer, las habitaciones están hechas para que se puedan utilizar en esa época, claro, primero te preparan para poder aguantar una noche congelada en un lugar así, y si las condiciones de verdad fueran complicadas para la persona hospedada, cuentan con un lugar alterno acondicionado para poder pasar la noche ahí sin pasar frío.

Si las habitaciones no fueran suficientes, también hay una discoteca con una barra de bebidas servidas en unos fríos vasitos tipo tequileros hechos también de puro hielo, así que terminas con la boca un poco congelada. Para el viajerito todo es diversión y se convirtió en toda una experiencia tomar un jugo de manzana de esa manera, después vino la parte más divertida para el pequeño y es que hay una especie de tobogán también 100% de hielo y él subía y bajaba súper divertido hasta el punto en que ya no había manera de sacarlo de ahí. Después de un rato tratando de convencerlo por fin pudimos salir aunque con la promesa de regresar para poder vivir la experiencia de dormir en ese imponente pero maravilloso Hotel de Hielo.


Publicado por Unknown On 17:02 Deja un comentario

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