jueves, 2 de febrero de 2017

Dentro de las tareas como Padres, está la de estimular los 5 sentidos de nuestros pequeños, ellos apenas al nacer ya usan su olfato para reconocer a Mamá, el oído para reconocer voces, la vista para detectar colores, el gusto al probar la leche materna y el tacto al sentir la piel de Mamá y Papá.


Nosotros hemos utilizado los viajes como método para hacer explotar al máximo sus sentidos y es que estamos seguros que viajar te hace abrir más los ojos, el oído, el olfato y ni qué decir del gusto, probando platillos típicos de cada lugar al que vamos.


"Enseñen a sus hijas e hijos a viajar", "enseñen a sus hijos a leer", "muéstrenles que el mundo es maravilloso". ¿Cuál es el problema si su hija o hijo mayor se quiere ir en busca de aventura?. ¿Por qué se le va a cortar las alas a alguien que tiene deseos de volar?. ¿A lo mejor está buscando a un compañero o compañera con quien compartir libros y viajes? La gente que manipula a sus propios hijos terminan arrepintiéndose en el futuro; y queda muy lejos de hacerles un bien. Hay que enseñar a los niños a ser felices, responsables, respetuosos y amorosos.

Empezando por la vista, dicen que la habilidad para observar va aumentando conforme van creciendo, y es a partir del octavo mes donde ya pueden ver con mas claridad colores, texturas, rostros, objetos, etc. Al momento de viajar, lo primero que utilizamos son los ojos, al poder disfrutar el camino o trayecto hacia el destino al cual nos dirijamos, ya sea por carretera o por aire, hacer que los niños observen en todo momento los paisajes, que vean y distingan los distintos colores y formas de montañas, árboles o nubes. Y ya estando en el destino, hacer que conozcan cosas nuevas, que vean el mar, zonas arqueológicas, museos, danzas, artesanías; hay tantas cosas por ver cuando se está de viaje.

Médicos y especialistas aseguran que uno de los primeros procesos que desarrollan los niños es el olfato, con el solo hecho de oler a Mamá, se pueden tranquilizar y sentir en calma. Puedo decir que nuestro viajerito tiene un muy buen olfato, no sé si sea virtud o defecto, porque es imposible tenerlo en algún sitio donde huela mal. A él le encanta oler las flores, así que cuando viajamos siempre tratamos de llevarlo a parques para que respire ese aroma que solo los árboles y flores pueden ofrecer y luego pueda recordar un lugar también a través de sus olores.

La alimentación en los primeros años a veces suele ser difícil, según expertos, para acostumbrar a un sabor nuevo, debes dárselo a un niño por lo menos 15 veces, así que en cuestión de usar el sentido del gusto en los viajes, que mejor que hacer que prueben por primera vez alimentos que en casa no es común que tengamos, tal vez le demos algo que a la primera le guste y así poder incrementar la lista de las cosas que podemos ofrecer de comer, ya que muchas veces las Mamás ya no hayamos ni que darles. Hagamos niños que se atrevan a probar, y no niños que se acostumbren al " No me gusta", porque como dirían las frases típicas de las abuelas: "no puedes decir NO ME GUSTA si ni siquiera lo haz probado".

Los niños utilizan los oídos para absorber todo tipo de información sobre su medio, algunos estudios demuestran que reconocen la voz de Mamá desde que están en el vientre. Al momento de viajar siempre seleccionamos música que le gusta a nuestro pequeño, estamos convencidos que la música siempre es buen aliada para relajar o animar ya sea en trayectos cortos o largos. Una vez estando en el destino intentamos buscar donde haya artistas callejeros tocando instrumentos, o bailando danza típica, siempre es un deleite observar y escuchar ese tipo de espectáculos.

Por último y no menos importante, el sentido del tacto es básico, especialistas explican que los niños con más contacto físico, evolucionan mejor cognitivamente. En nuestro caso somos Familia Colecho, así que nunca falta el contacto piel a piel, nos encanta abrazarlo, besarlo, sabemos que eso le da seguridad y sensación de ser amado.

Durante los viajes cuando era más pequeño, Mamá podía cargarlo sin problema, existen los famosos canguros que son geniales para este contacto piel a piel, además de que te dejan libres los brazos para poder hacer casi cualquier actividad, ahora que ya nuestro viajerito es más grande, Papá es el encargado de cargarlo en hombros en momentos en que se cansa. Aunque lo mejor siempre es llevarlo de la mano, esa sensación de estarlo acompañando en los viajes, nuevas aventuras, guiarlo siempre que podamos será sin duda la mejor de nuestras experiencias como Padres.
Publicado por Viajede3 On 12:22 Deja un comentario

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