martes, 1 de agosto de 2017

Puebla.-

La sensación de preparar una maleta después algunas semanas de no hacerlo es ÚNICA, y emocionante. La emoción de saber que vamos a realizar una de las actividades que mas nos gusta hacer en familia, el alejarnos de la rutina nos une mas viajando. Verificar el clima para saber que ropa seleccionar, saborear los sabores del destino solo de imaginarlos vaya que emociona.
Nuestra ciudad destino apuntaba a Puebla y Zacatlán para disfrutar de un fin de semana diferente, en la montaña, en el clima seco y frío.


Puebla es una ciudad bella sin duda, llena de historia que siempre inspira a volver cada vez que se presenta una oportunidad; es ahora una combinación entre lo moderno y la propia historia que salen de sus edificios y fachadas.
Hoy, apenas al entrar por una de sus avenidas principales nos ha dejado impactados con la transformación que ha tenido en el ultimo año. Luces por todos lados, una maravillosa ciclovía que no hace mas que provocar subirse a una bicicleta y disfrutar desde una panorámica de la ciudad y sus calles.

Teníamos muchas ganas de visitar y subirnos a la famosa "Estrella de Puebla", esa gigantesca rueda de la fortuna que se nos había negado en las ultimas tres visitas a la ciudad; así que esta vez fue lo primero que hicimos. Estar por el lugar alrededor de las 6 de la tarde en Viernes fue la hora ideal, por un lado, por la poca gente que había y por tanto el tiempo de espera se redujo a solo 15 minutos.
La entrada cuesta $30 pesos por persona en una cabina donde suben hasta 8 personas, y $300 en una cabina VIP o privada. La duración del recorrido, es decir, lo que se tarda en dar toda la vuelta completa es 18 minutos exactamente, tiempo suficiente para disfrutar la increíble panorámica y vistas a la ciudad de Puebla. Majestuosa postal nos brindó el sol al ocultarse tras el volcán Popocatepetl.
Apenas al bajar, disfrutamos de las aguas danzantes con un ritmo singular, y acompañados de un juego de luces. El clima fresco lo sentimos al estar acotumbrados a los 30º promedio, pero que sin duda disfrutamos.
No quedaba otra cosa mas que cenar unos ricos molotes, prepararnos para el despertar mañanero y tomar carretera con rumbo a la sierra poblana, buscando el pueblo mágico de Zacatlan. 



Zacatlan de las manzanas.-

Luego de poco mas de 2 horas de camino, el olor a vino de manzana, a cafe de olla de pueblo se siente. Llegamos directo a nuestra reservación, en Zacatlan Adventure, que se encuentra ubicado en lo alto del pueblo mágico. El entorno es muy acogedor, los impresionantes arboles provocan mas que una sensación de paz y tranquilidad. El clima que se respira es puro y natural. 
Una breve explicación de la historia del rancho turístico, un recorrido por las cabañas que nos recibirían en la noche para descansar y nos preparamos emocionados para hacer actividades de tirolesa, que aunque no están incluidas en el hospedaje, ya estando ahí era oportunidad predilecta para poder sumarle un poco de adrenalina al calmado escenario.


Luego de mas de 2 horas de aventura extrema (bueno, ni tanto) nos fuimos al centro del pueblo, a disfrutar de su gente, de una rica comida y un cafe de olla. Nos recomendaron un lugar especial, que desafortunadamente estaba con un evento privado y no pudimos degustar. Recorrimos sus calles, visitamos el museo del reloj, nos sorprendimos con la barranca y su preciosa vista, ademas del maravilloso paseo adornado por un escultural y artística pared plagada de azulejos.
Nunca estamos excentos de las inclemencias de un viaje, y nuestro pequeño resintió en su estómago la degustación gastronómica, así que vomito y un poco de fiebre nos acompañó esa noche en medio del bosque. La mañana siguiente, una breve caminata por el bosque, un desayuno entre arboles gigantes y de vuelta a la ciudad de Puebla.



Escala en Va'lquirico.-

Aquel camino de vuelta fue mas rápido que el de ida. El trayecto nos puso de frente al recién y famoso sitio ubicado en Tlaxcala, pero con mayoría de visitantes poblanos, por la cercanía. Es como sentirse en un pequeño pueblo Europeo en medio de la nada. Restaurantes y boutiques de artesanos y diseñadores locales adornan el lugar. No me parece nada del otro mundo, pero si muy lindo de caminar (y perderse) entre su pequeños callejones que asemejan un laberinto. Vale la pena llegar temprano (si se trata de fin de semana), alrededor de las 2 o 3 de la tarde todo aquello es un mar de gente. 

El fin de semana entre 3 es un gozo para mis sentidos, estamos convencidos de que ademas de aprender la facilidad en las formas de adaptarse al propio viaje, al destino, al paseo... descubrimos juntos, nos reímos juntos, nos preocupamos juntos, pero sin duda alguna vaya que lo disfrutamos juntos.

* Para mas información del lugar donde nos hospedamos, les recomendamos visitar su pagina www.zacatlan-adventure.com.
* Dependerá mucho la fecha de visita, regularmente se va a encontrar hoy clima fresco, o lluvioso, pero dificilmente caluroso. Así que bien vale la pena ir abrigado para la ocasión. 
* Los gastos diarios son muy bajos, alrededor de $200-$250 pesos por persona promedio para los tres alimentos.




Publicado por Viajede3 On 12:28 1 comment

1 comentario:

  1. Hola soy directora de una revista de participación comunitaria en México, me encantaría poder publicar una o varias experiencias de viaje, tengo hasta 600 palabras en un espacio titulado curiosidades. https://issuu.com/creamosrevista/docs/creamos_8
    también sería maravilloso darle un espacio a sus fotos, pueden poner en el artículo sus redes!, saludos. Isabel Gamma
    isabelgammaescribe@gmail.com

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